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En septiembre la “industria del crédito” movió $1.675.450 millones, registrando un importante descenso en términos reales. Los préstamos personales y prendarios lideraron las bajas arrojando valores interanuales de caída en el orden del 3,5% y 16,3% respectivamente, manteniendo su nivel de descenso en los últimos seis meses.

En septiembre, saldo total de préstamos en pesos al sector privado alcanzó los $1.675.450 millones, representando una suba en los últimos 365 días de $ 76.892 millones, equivalente a un aumento del 4,8% anual en términos nominales, pero NO reales. “Surge evidente del análisis de estos valores que en términos reales se acumula una notable baja interanual, ya que la inflación en el mismo lapso supera el 50%, lo que implica una importante contracción del crédito al sector privado”, explicó Guillermo Barbero, Socio de FIRST CAPITAL GROUP.

La línea de préstamos personales presenta una disminución respecto al mes anterior, arrojando una caída del 0,8%. El saldo bajó a $ 406.677 millones para el total acumulado, presentando un decrecimiento interanual del 3,5%, contra los $ 421.275 millones al cierre del mismo mes del año anterior. “Se mantiene de esta manera la caída en términos absolutos de los últimos seis meses, a raíz de la reticencia de las entidades bancarias a entregar nuevos créditos a deudores con un saldo de deuda creciente y a la prudencia de los buenos prospectos de crédito que han optado por esperar a la baja de las tasas y a una mayor certidumbre en los ingresos de las familias”, explicó Barbero.

La operatoria a través de tarjetas de crédito registra un saldo de $456.283 millones, lo que significa un aumento del 5,9% respecto al cierre del mes pasado. El crecimiento interanual llegó al 28,3%. “Este segmento del mercado es el que explica una gran parte de la variación trimestral del total de préstamos, ya que durante los últimos tres meses notamos un alza de los saldos en cada uno de los mismos, con un total acumulado del orden de los $ 39.812 millones equivalentes al 9,6%. La generalización del programa “Ahora 12” a una más amplia gama de productos y la extensión de la oferta a prácticamente todos los días del mes, da como resultado un incremento de los saldos financiados con esta operatoria”, aseguró Barbero.

En cuanto a las líneas de créditos hipotecarios, incluidos los ajustables por inflación/UVA, durante septiembre marcó un muy leve crecimiento con respecto al stock de $212.261 millones del mes anterior, acumulando un saldo total al cierre de $ 213.416 millones. El crecimiento interanual ha sido del 3,5%, completando nueve meses de estancamiento de estas líneas debido al incremento de los precios de los inmuebles en pesos producto de la devaluación. Por este motivo los ingresos de los potenciales demandantes se alejan de la posibilidad de hacer frente a una cuota.

La línea de créditos prendarios presenta un saldo de la cartera de $ 84.358 millones, evidenciando un retroceso del 16,3% versus la cartera a fines de septiembre de 2018 de $ 100.729 millones. La variación con respecto al saldo del mes anterior marcó una caída del 0,66%, continuando la tendencia que comenzó hace un año, aunque disminuyendo su intensidad. “Si bien el Gobierno Nacional y algunos Gobiernos Provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires otorgan beneficios para la adquisición de rodados, el alto nivel de las tasas hace inviable la obtención de nuevos préstamos”, continuó.

En relación a los préstamos comerciales, esta línea ha experimentado un aumento con relación al saldo que se observó el mes pasado: el mismo fue del 10,1%, ubicándola con un stock de cartera de $ 442.277. La variación interanual presenta una reducción del 0,6%, aunque en términos reales fue significativamente mayor al estar la inflación por encima del 50% anual desde febrero de este año. “Este crecimiento está más ligado a la imposibilidad de obtener créditos en dólares por los exportadores que a una reactivación de la demanda de pesos del sector comercial e industrial”, ´justificó Barbero.

En cuanto a los préstamos en dólares, respecto del mes pasado han tenido una caída del 13%, presentando una disminución interanual del 15,7%. Las nuevas restricciones de acceso al mercado cambiario han contribuido a que la baja en estas operaciones se profundice. El 80,6% del total de la deuda en moneda extranjera sigue siendo la línea de comerciales, ya que la financiación en dólares está sujeta a empresas que puedan originar ingresos en divisas. Como indicábamos más arriba, la imposibilidad de los exportadores de acceder a créditos en divisas ha resultado en la caída de estos saldos.

La línea de hipotecarios, sigue presentando un crecimiento interanual significativo, ubicándose en un 24,8%, de todas formas es una línea que solo representa el 2,85% de la deuda total en dólares.

Las tarjetas de crédito tuvieron una disminución en relación al mes anterior del 13,3%, debido a que la demanda de viajes al exterior y las compras en el extranjero se limitan ante la suba del tipo de cambio.