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De acuerdo al trabajo estadístico de la Justicia, del total, 255 fueron femicidios y 23 fueron travesticidios. El informe indicó, además, que la tasa fue "idéntica" a la del 2017.

Un total de 255 femicidios y 23 travesticidios se produjeron durante 2018, es decir 278 fueron las víctimas mortales a causa de la violencia de género, informó la Corte Suprema al difundir el informe sobre el delito basado en estadísticas judiciales, difundido a 72 horas del aniversario del primer Ni Una Menos, convocatoria que se repetirá el próximo lunes.

Según el Informe de Femicidios de la Justicia Argentina elaborado por la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte, la tasa de víctimas directas de femicidios cada 100 mil mujeres entre el 1º de enero y el 31 de diciembre del año pasado, fue "idéntica" a la del 2017, es decir del 1,1.

De las 245 causas analizadas -ya que en algunas se investigó la muerte de más de una víctima- sólo tres tenían sentencia firme y cuatro estaban con recursos de apelación en trámite.

En las causas relevadas, el 40% de las imputaciones contempló la violencia de género como agravante.

Las más afectadas por hechos de violencia doméstica

Por otra parte, la OVD a cargo de la vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Elena Highton de Nolasco, brindó datos sobre 2518 mujeres mayores de 14 años afectadas por hechos de violencia doméstica y reveló que el grupo etario más comprometido tiene entre 22 y 49 años (72%).

El 89% de las personas denunciadas fueron de sexo masculino. Asimismo, en el 72% de los casos existía un vínculo de pareja entre la persona afectada y la denunciada; y, esta última, tenía antecedentes de violencia con parejas anteriores (53%).

Otros datos

De los relatos analizados, surgió que el 32% de las mujeres afectadas cohabitaban con la persona agresora y, otro tanto, relató amenazas de muerte, las que constituyen un indicador de violencia psicológica.

Respecto del tipo de violencia, el 59% sufrió violencia física. Estos actos se clasificaron sobre la base de la definición consignada en la Ley 26.485, a saber, “la que se emplea sobre el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato/agresión que afecte su integridad física”.

También se observó que 81 mujeres (3%) se encontraban cursando embarazos al momento de realizar la denuncia.

Riesgo alto o altísimo

Las situaciones definidas como de riesgo alto o altísimo se dieron en 914 casos. En este grupo, el principal agresor fue un varón (94%). Los casos fueron derivados a la Justicia civil y a la penal.

Derivación judicial

La Justicia civil –con competencia en asuntos de familia- dicta distintas medidas de protección conforme al marco normativo vigente.

Por su parte, la Justicia penal, que investiga y sanciona delitos y/o contravenciones presentes en la mayoría de los tipos de violencia -amenazas, hostigamientos, intimidación, lesiones, daños, distintos tipos de abuso sexual, privación de la libertad, entre otros-, también dispone las medidas de protección necesarias según el caso.

La determinación del nivel de riesgo resulta de una consideración conjunta y situacional de diferentes factores e indicadores, que predisponen o aumentan probabilidades de nuevos hechos de violencia o brindan señales de alerta, los que se combinan con la frecuencia e intensidad del ejercicio de la violencia. En este sentido, los casos con riesgo alto o altísimo registraron una frecuencia diaria y/o semanal (75%).

Acceso a justicia

Durante el primer trimestre de 2019, se registró un incremento del 19% en el servicio de atención de la oficina en relación con el mismo período del año anterior.

La Oficina de Violencia Doméstica del máximo Tribunal fue creada en 2008 para facilitar el acceso a justicia de personas afectadas por hechos de violencia familiar.