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El financiamiento global presentó nuevamente un retroceso. Los préstamos personales, en términos interanuales caen alrededor de 40 puntos por debajo de la inflación, mientras que la financiación con tarjetas de crédito (escasa en oferta de cuotas sin interés) no alcanza a compensar la caída del poder adquisitivo.

Los préstamos comerciales, se redujeron 16,4%, presentando la caída más profunda entre todas las líneas de crédito analizadas, lo que evidencia el fuerte impacto contractivo en el financiamiento a las empresas, que resulta de la sostenida suba de tasas y de los esfuerzos que realiza el sector privado para evitar nuevos financiamientos. “La reducción operada en esta línea tiene mayor importancia, pues hay que considerar que no solamente se reduce el capital de las operaciones, también durante el último año, se han cancelado importes de intereses realmente significativos debido a la ya mencionada alza de las tasas”, aseguró Guillermo Barbero, Socio de FIRST CAPITAL GROUP.

 

En abril, el saldo total de préstamos en pesos al sector privado alcanzó un nivel de $ 1.543.499 millones, representando un alza en los últimos 365 días de $ 50.192 millones, equivalente a un incremento del 3,4% anual, y marcando una caída respecto al mes anterior de un 0,1%. “Luego de una leve alza en el mes de marzo que NO pudo sostenerse, el financiamiento global presentó nuevamente un retroceso, debido a la suba de tasas motivada por las restricciones monetarias impuestas por la política económica que busca desacelerar la tasa de inflación y contener la presión sobre el tipo de cambio. Por su parte, en términos reales el financiamiento al sector privado continúa cayendo, ya que cualquier índice de inflación se encuentra por encima del 50% anual”, aseveró Guillermo Barbero, socio de FIRST CAPITAL GROUP.

La línea de préstamos personales presenta un aumento respecto al mes anterior, arrojando una suba del 0,4%. El saldo creció a $ 424.366 millones para el total acumulado, representando un crecimiento interanual del 7,1%, contra los $ 396.119 millones al cierre del mismo mes del año anterior. “En términos interanuales estos préstamos caen alrededor de 40 puntos por debajo de la inflación. El crecimiento mensual se mantuvo en el mismo porcentaje que en febrero y marzo: si bien vemos que se mantiene un leve crecimiento durante los últimos meses, el mismo no es significativo, en general una cartera de préstamos de esta línea, tiene un crecimiento mensual más dinámico debido a las renovaciones que se van produciendo. Este pobre desempeño muestra que hay sobre todo retracción en la demanda y mucha cautela en la oferta de nuevas operaciones”, explicó Guillermo Barbero.

La operatoria a través de tarjetas de crédito, registra un saldo de $ 380.892 millones, lo que significa una disminución del 0,6% respecto al cierre del mes pasado. El crecimiento interanual llegó al 21,6%. “Si bien es una de las líneas que más ha crecido en términos nominales este mes, este incremento no alcanza a compensar la caída del poder adquisitivo de la moneda nacional y pone en evidencia los esfuerzos que realiza la clientela para disminuir sus gastos. Por otra parte, la escasa oferta de cuotas sin interés también influye de manera significativa en la caída del stock de financiamiento con tarjeta.”, continuó Barbero.

En cuanto a las líneas de créditos hipotecarios, incluidos los ajustables por inflación/UVA, durante abril marcó un leve crecimiento, representando una suba del 0,1%, y junto a la línea de personales, son las únicas que no han retrocedido durante el mes, acumulando un saldo total al cierre de $ 212.219 millones. El crecimiento interanual ha sido del 19%, siendo la segunda línea con mayor crecimiento interanual detrás de tarjetas de crédito. “Los vaivenes en el tipo de cambio y la amenaza del alza de las cuotas de los préstamos ajustables, hacen que la demanda de este tipo de créditos sea en esta época marginal y seguramente proviene de operaciones pactadas en meses anteriores donde se vislumbraba una cierta normalización financiera”, aseveró Barbero.

La línea de créditos prendarios presenta un saldo de la cartera de $ 93.246 millones, evidenciando un retroceso del 4,7% versus la cartera a fines de abril de 2018 de $ 97.794 millones. En cuanto a las variaciones mensuales, la caída alcanza al 1,2%, volviendo a una tendencia bajista luego del aumento mensual registrado en marzo. “La limitada demanda de bienes susceptibles de créditos prendarios, fundamentalmente rodados de uso particular, condena a esta línea a un constante retroceso a raíz de las cancelaciones de operaciones efectuadas durante años anteriores en los cuales se registraron grandes ventas”, confirmó Barbero.

En relación a los préstamos comerciales, esta línea ha experimentado una caída con relación al saldo que se observó el mes pasado: la misma ha sido del 0,2%, ubicándola con un stock de cartera de $ 366.255. En términos interanuales representa una reducción del 16,4%, presentando la caída más profunda entre todas las líneas de crédito analizadas, lo que evidencia el fuerte impacto contractivo en el financiamiento a las empresas, que resulta de la sostenida suba de tasas y de los esfuerzos que realiza el sector privado para evitar nuevos financiamientos. “La reducción operada en esta línea tiene mayor importancia, pues hay que considerar que no solamente se reduce el capital de las operaciones, también durante el último año, se han cancelado importes de intereses realmente significativos debido a la ya mencionada alza de las tasas”, concluyó.

En cuanto a los préstamos en dólares, respecto del mes pasado ha tenido una suba del 0,2 % y presenta una baja interanual del 3 %. El 82,80% del total de la deuda en moneda extranjera sigue siendo la línea de comerciales, la financiación en dólares sigue sujeta a empresas que puedan originar ingresos en divisas y demuestra el poco dinamismo que tiene el sector exportador: el incremento del tipo de cambio no dispara el financiamiento de nuevas operaciones.

La línea de hipotecarios, al igual que el mes pasado, sigue siendo la de mayor crecimiento interanual ubicándose en un 37,6%, de todas formas es una línea que solo representa el 2,30 % de la deuda total en dólares.

Las tarjetas de crédito tuvieron una caída en relación al mes anterior del 3,1 %, siendo a nivel interanual su caída más que importante, -44%. Esto se debe principalmente al ajuste en los gastos en el exterior debido al aumento del valor del dólar, que ha vuelto a tener un salto importante durante el mes de abril.